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martes, 27 de septiembre de 2016


Cómo atraer más clientes a tu tienda

Mas de una vez hemos tenido que escuchar que más clientes es mejor que menos. Esto suena lógico, pero puede no ser necesariamente así. A más gente en la tienda, más recursos necesitas para atenderles, y más caro te resultará mantener la tienda abierta.

De modo que quizás no quieras atraer a más clientes, sino a los clientes apropiados.
¿Y quiénes son los clientes apropiados? Aquellos que dan sentido a tu tienda y tu modelo de negocio, aquellos que estarían dispuestos a pagar un poco más por comprar allí, aquellos que podrían mantenerla abierta y rentable durante años, aquellos que vienen casi sin que tengas que ir a buscarles. Y no todo el mundo encaja en esta descripción.

Sin embargo, es muy frecuente escuchar a retailers que afirman, con toda la seguridad del mundo, que cualquier persona mayor de edad es un potencial cliente para ellos.

El problema con esta doble falacia (que más es mejor y que cualquiera vale) es que conduce a pensar en la captación de clientes en términos de amplificación en lugar de resonancia.

Amplificar es emitir un mensaje a un volumen artificialmente alto para que llegue más lejos. Resonar es emitir el mensaje adecuado para que se distribuya de forma natural y orgánica en el contexto y las personas adecuadas. El primero pone el foco en el volumen, el segundo en el mensaje.

Cada vez que veo a una tienda anunciarse en la revista local, con un anuncio pobre y sin argumentos, estoy viendo una tienda que solo busca amplificación. Alguien les ha dicho que de esa revista se imprimen 50 mil ejemplares y que está en todos los bares del pueblo. Amplificación. Pero el anuncio no resuena. Y es como amplificar el silencio de un muerto. O todavía peor, es un zumbido molesto de ruido blanco.

No digo que la amplificación no sirva, solo que está sobrevalorada. Si no tienes un mensaje capaz de resonar en tu público objetivo, amplificar es tirar el dinero.

De modo que volvamos a la cuestión central: quiénes son tus clientes y cómo atraerlos a tu tienda.
Ya que hemos entendido la idea de resonancia, digamos que tus clientes son aquellos que tienen mayores probabilidades de resonar con tu modelo de negocio.

Tu negocio, como todos, tiene una serie de debilidades y fortalezas 
que deberías conocer. Algunas de esas debilidades serán una línea roja para algunas personas y un detalle irrelevante para otras. Por ejemplo, si tienes un restaurante, algunos preferirán que les sirvas rápido y otros poder elegir de entre una gran variedad de platos hechos al momento. Las dos cosas a la vez son incompatibles. Por eso, tú ya has tomado una decisión entre ofrecer un menú ejecutivo o una carta completa. Esa elección, sumada a otras como tu localización, el espacio físico, el tipo de comida, la atención, etc, conlleva una serie de fortalezas y debilidades que definen tu negocio y le deberían hacer único.

La pregunta que debes hacerte es ¿a quién le importan tanto tus fortalezas como para pagar un plus por ellas, e incluso pasar por alto tus debilidades? ¿Qué tipo de persona es esta? Responde a esta pregunta y tendrás tu grupo de resonancia.

Ahora solo tienes que diseñar un mensaje que resuene en ellos: una promesa.
En el fondo, todos los clientes vienen a tu tienda por una promesa: la promesa de que allí encontrarán lo que buscan. Y entendamos “lo que buscan” en el sentido más amplio posible: puede ser un producto, atención, consejos, ahorro, rapidez, un rato agradable, discreción, conversación, 

comprensión, complicidad, wifi gratis, silencio, ruido, y una enorme lista de etcéteras posibles.
Una marca bien construida es la resonancia de esa promesa: Volvo es seguridad, Apple es diseño, Amazon es inventario. Quien compra Volvo, Apple, o Amazon, lo hace, antes que nada, porque espera que esa promesa se cumpla, que haya visto la marca en el periódico es bastante menos relevante.

De modo que un cliente irá a tu tienda sólo si:

1. Tu promesa resulta algo valioso para él
2. Confía en que lo que le has prometido se cumplirá.
Si alguna de estas dos condiciones no se cumple, ya puedes tener el altavoz más potente del mundo que no conseguirás atraer a nadie.
En resumen, si de verdad quieres atraer clientes a tu tienda, mi consejo es que sigas los siguientes pasos:
1. Define las fortalezas y debilidades de tu modelo de negocio. Ventajas y desventajas desde la piel del cliente.
2. Estudia y define quién es tu público objetivo (el de verdad), aquel que resuena con tus fortalezas y no le importan tus debilidades.
3. Diseña una propuesta de valor (la promesa) que resuene con este público. Y asegurarte de cumplir con esa promesa.

4. Ahora, y sólo ahora, si quieres, puedes amplificar tu mensaje con el altavoz que te puedas permitir.

Como siempre, es un placer trabajar y conseguir información para vosotros. Lola Pérez

jueves, 19 de noviembre de 2015




Los escaparates de Europa celebran la Navidad

Harrods

Los grandes almacenes europeos apuestan, una vez más, por el espectáculo de sus escaparates navideños. Con la llegada de la época festiva, las clásicas tiendas comoHarrodsHarvey Nichols, el hotel Claridge y hasta la francesa Galeries Lafayetterecurren al diseño a lo grande para decorar sus escaparates.  

Harrods celebra la Navidad con casas de galleta decoradas con productos de Ladurée oGodiva al estilo Hansel y Gretel, escenarios con maniquíes que simulan ser artistas de circo colgando de columpios con artículos de marcas como BalenciagaBottega Veneta y StellaMcCartney, sumado a otras atracciones para grandes y niños, quienes se convierten en el principal cliente a seducir en la campaña de Navidad. Cada uno de los cuarenta escaparates que componen la tienda británica cuentan con exposiciones en donde el movimiento es el común denominador, las cuales demandan 110 horas de trabajo para su montado.

El hotel Claridge ha instalado en su recepción un árbol de Navidad con más de 100 paraguas de la firma Burberry, quien planea organizar un evento para celebrar dicho acontecimiento.

Harvey Nichols también celebra las fiestas a lo grande, esta vez realizando caras en 3D hechas con cajas de regalos navideños, lentejuelas, luces led y bolas de espejos haciendo referencia a los años 70 y a la tendencia de la temporada: Studio 54.

En Francia, la tradicional tienda departamental Galeries Lafayette elige festejar la Navidad de la mano de Star Wars, ya que considera a Disney (dueños de la franquicia de Star Wars desde 2012) como una marca a la par de las firmas de lujo como DiorGucci o LouisVuitton

martes, 16 de junio de 2015


Supermercado Alemán que ojalá inspire a el resto 

Cuando Original Unverpackt abra sus puertas en Alemania, los consumidores traerán sus propios recipientes y bolsas.

Aunque el reciclaje y esfuerzos más eficientes por tratar los residuos de los envases han hecho mella en la cantidad de basura que se va a los vertederos, todavía producimos mucha basura y más de la que es sustentable. ¿Y qué si pudiéramos eliminar los residuos producidos por envases de alimentos incluso antes de ponerlos en nuestro carrito de compras? 

Esa es la idea detrás de Unverpackt original, un nuevo concepto de supermercado en Alemania, que lleva las cosas a un territorio de “cero residuos” al alentar u “obligar” a los consumidores a usar contenedores reutilizables.

La tienda es una idea original de Sara Wolf y Milena Glimbovski. Ellas quieren que los consumidores tengan la posibilidad de elegir la cantidad de alimentos que compran, así como la cantidad de residuos que generan.

Compradores alemanes también quieren Original Unverpackt. Aunque gran parte del esfuerzo está financiado por inversores privados, el equipo del proyecto llevó a cabo un crowdfunding para obtener los último 61 mil dólares que necesitaba para poner en marcha el primer local en Berlín. Con tres semanas, el equipo superó la meta, obteniendo sobre $ 124mil dólares.

lunes, 23 de marzo de 2015

La importancia de las etiquetas de precios en los comercios físicos

No hay que olvidar la manera en que el precio se muestra o no lo hace, ya que da mucha información. Por ello, hoy os hablamos de la importancia de las etiquetas de precios en las tiendas.
Partimos de la premisa básica de que los comercios deben indicar el valor económico de sus productostanto en el interior del establecimiento como en el escaparate. Mala estrategia de marketing practican las tiendas que deciden prescindir de las etiquetas de los precios en sus escaparates, con la intención de que los viandantes entren atraídos por la curiosidad. Normalmente, la realidad es otra: los posibles consumidores desconfían de la marca cuando no les da la información básica precisa, como la del precio. Ése será el peor resultado posible.
La manera en la que se presenta estos precios, también ayudan a dar valor tanto al producto como a la marca. Puede ser en la misma prenda u objeto, siempre q no se estropee. Pueden ser etiquetas de cartón con toques vintage. Si te gusta el diy puedes lanzarte a la piscina y hacerlas tú mism@ o bien comprarlas ya hechas.
También está la opción de incluir el precio fuera del producto, en un soporte: el típico de metacrilato; un cartel bien decorado y llamativo o con números encajables, perfecto para productos de artesanía o joyería.
Las etiquetas revelan el precio de vuestros productos pero el diseño y colocación que les deis a éstos pueden aportar información muy significativa al consumidor sobre el tipo de precios de la firma. ElEconomista.es apunta a algunos pequeños trucos que pueden seros de utilidad según la identidad de vuestra marca y los precios en los que se mueva. Los colores llamativos y las tipografías grandes transmiten sensación de precios bajos, mientras que los colores neutros y los carteles reducidos dan imagen de mayor exclusividad. A esto, también, puede contribuir colocar pocos productos, por ejemplo, en el escaparate, al contrario de la acumulación, que da mayor sensación de comercio asequible.
Separar bien los productos que están en promoción, por tanto que tienen un precio menor, es una estrategia que servirá al consumidor para distinguir visualmente los objetos a mejor precio. La luz también es un recurso que puede resaltar esto antes, incluso, de que el visitante lea las etiquetas.
El precio que un comercio pone a sus productos es la señal infalible del valor que le da el propio pequeño comercio a sus productos que, como apunta Infoautónomos, no es aconsejable que entren en una guerra de precios, de la que es posible que no salgan reforzados. Mucho menos de cara al comprador. Entender el mercado objetivo, la ventaja competitiva y el valor diferencial que ofrecéis con su producto, así como a la competencia y la experiencia de compra son puntos esenciales para fijar los precios de vuestros productos.
Cuando es época de rebajas, una de las obligaciones que tienen los comercios es mostrar, en sus etiquetas, el precio anterior a la rebaja, como recuerda la OCU.
Como veis, la importancia de las etiquetas de precios y todo los que rodea a éstos es algo que debéis tener muy en cuenta porque vuestros consumidores también lo hacen.

Los 12 mercados cubiertos más bonitos de Europa

Los 12 mercados cubiertos más bonitos de Europa
Autor: 

Desde Rotterdam a Estambul, pasando por Barcelona y Berlín: los mercados cubiertos son preciosos… y un placer para el paladar.
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Especias, chocolate, pan recién horneado, té, delicias para todos los paladares, fruta de temporada, delicatesen de alta pastelería, hamburguesas y pollo frito, queso y vinos excelentes… Podríamos no parar nunca. Date una vuelta por un mercado cubierto cuando estés visitando alguna ciudad, a poder ser a la hora del desayuno, la comida o la merienda. Así saciarás el hambre en un entorno más que bonito. Estos son los mercados cubiertos más bonitos de toda Europa que Skyscanner ha seleccionado para ti. Cruzar su umbral siempre te dejará con ganas de más.

Si nos quieres recomendar alguno que no está en la lista déjanos un comentario y háznoslo saber. ¡Buen provecho!


1. Markthal, Róterdam

¿Por dónde empezar a describir la increíble experiencia que es pasear a cualquier hora por el bellísimoMarkthal, el corazón pulsante de la ciudad holandesa? Podríamos hablar de su estructura, un arco altísimo y de colores que deja ver el cielo y acoge a 228 apartamentos con vistas a la plaza. Debajo  hay un centenar de paradas que venden especialidades gastronómicas fresquísimas y únicas, todas tan buenas que elegir una te costará horrores. Y también hay que mencionar el estupendo restaurante del primer piso, el supermercado que está bajo tierra, la escuela de cocina, los miles de personas que cada día acuden a esta meca de la gastronomía. Pero mejor dejamos de hablar. ¡Ve a descubrirlo por ti mismo!
© Tom Roeleveld / Flickr
© Tom Roeleveld / Flickr


2. Nagycsarnok, Budapest

Nacido como mercado de frutas y verduras a finales del siglo XIX, hoy esta espléndida estructura metálica acoge el mercado más grande y más antiguo de Hungría. Años más tarde este castillo de las gastronomía (tiene más de 10.000 metros cuadrados) fue dañado durante la II Guerra Mundial. Pero la reconstrucción en el año de su centenario le ha devuelto su antiguo esplendor a esta estructura de hierro y cristal. Tanto es así que hoy el mercado central de Budapest es una atracción imprescindible para cualquiera que visite Budapest. Rebusca entre todas las especialidades locales y ve a la caza de algún recuerdo sabroso.
© Blake Lennon / Flickr
© Blake Lennon / Flickr


3. La Boquería, Barcelona

España es tierra de mercados, eso es algo indudable. El más mágico es seguramente La Boquería, nacido como una extensión dedicada a la carne de otro mercado de la ciudad y que fue creciendo a lo largo de los siglos (sus orígenes se remontan al siglo XV) hasta convertirse en un pequeño universo dedicado a la comida junto a la Rambla. Está lleno de paradas en las que se puede encontrar verdaderamente de todo: fruta y verdura fresca, por supuesto, pero también bebidas, carne, pescado, dulces, platos preparados, pequeños bares y un ambiente increíble. Olvídate de la dieta y atrévete a catar varios embutidos, por ejemplo.

4. Saluhall, Estocolmo

Quién habría dicho que a pesar del frío los suecos serían unos expertos de verdad en cuanto a mercados y comida callejera. Lo demuestra el hermoso Saluhall en el barrio central de Óstermalm, un verdadero templo dedicado a los productos locales e internacionales en el que podrías pasarte horas mirando, probando delicias y charlando con los propietarios de las paradas, con años de experiencia a su espalda. La estructura en sí se merece una mención de honor: desde fuera la torre de ladrillos rojos podría darte miedo, pero una vez hayas entrado te encontrarás bajo un techo de hierro forjado y cristal que alberga paradas de madera de lo más elegante. Te sentirás como en casa.
© Josep M Martí / Flickr
© Josep M Martí / Flickr


5. Mercado Central, Florencia

Construido cuando la bella Florencia era la capital de Italia, a finales del siglo XIX, el Mercado Central es el edén para los amantes del buen comer y un mercado cubierto la mar de bonito. La planta baja es el corazón latiente de la estructura, evocando los ecos del antiguo y famoso Mercado de San Lorenzo. Aquí encontrarás las mejores tiendas tradicionales con productos de calidad únicos en el mundo: pasta fresca, frituras, quesos, panes, vinos, café y muchísimo más. Hay incluso una preciosa librería y mesitas para sentarte a degustar lo que acabes de comprar. Y todo bajo la cubierta protegida del arquitecto Mengoni (el mismo de la Galería Vittorio Emmanuele en Milán, por ejemplo). ¿Qué, te animas a pasar por Florencia?
© Omid Tavallal / Flickr
© Omid Tavallal / Flickr


6. Borough Market, Londres

A la orilla del río Támesis, en el corazón de una de las ciudades más caóticas y vanguardistas del mundo, elBorough Market es una isla feliz, perfecta para recargar energías a buen resguardo de la fastidiosa lluvia londinense. Aquí la palabra más pronunciada es “multiculturalidad” y entre los puestos encontrarás una gran variedad de comida de todo el mundo: de África a los Balcanes, de la India a Tailandia, pasando naturalmente por las especialidades locales británicas. Mientras haces la compra (o curioseas) podrás entretenerte con la música callejera o demostraciones culinarias. Un festín para los ojos pero, sobre todo, para el paladar.
© Aurelien Guichard / Flickr
© Aurelien Guichard / Flickr


7. Bazar de las Especias, Estambul

Abandonamos las atmósferas grises del norte para viajar a una de las ciudades más coloridas y fragantes del Mediterráneo. Bienvenidos a Estambul, donde un paseo por el mercado se convierte en una experiencia cultural de 360 grados. El famoso y antiquísimo Bazar de las Especias (no confundir con el Gran Bazar, que muy bonito pero más turístico) está en el barrio de Eminönü, no muy lejos del Bósforo. Aquí se mezclan las paradas con saquitos de especias de colores y aromas indescriptibles con las hierbas, los frutos secos, los dulces y muchas otras maravillas que querrás probar y fotografiar. Te aconsejamos que vayas con tiempo para poder charlar con los vendedores: descubrirás historias y recetas que no están en ninguna otra guía.

8. Kauppahalli, Helsinki

Abierto en 1889, el mercado cubierto (traducción literal del finlandés Kauppahalli) de Helsinki es otro espléndido edificio de ladrillo y cristal que en su interior alberga 24 paraditas dedicadas a la buena comida y es la meta ideal para resguardarse del frío y cargar pilas a cualquier hora del día. Aquí encontrarás carne y pescado local, un café óptimo, muchísimos tipos de pan y dulces, fruta fresca, quesos e incluso productos orientales, además de una rica oferta de cocina vegetariana. Vamos, que tienen de todo y para todos los gustos.

9. Mercado de San Miguel, Madrid

Y volvemos al sur, una vez más a España. Pero ahora a la capital. Madrid ha sabido adaptarse a los nuevos tiempos en esto de los mercados, tal y como demuestra el hermoso complejo de San Miguel, situado en el centro mismo de la ciudad, a tiro de piedra de la fabulosa Plaza Mayor. Construido en el año 1916 y realizado por completo en hierro, hoy es el hogar de paradas de productos enogastronómicos de alta calidad, muchos de los cuales son biológicos o tienen el certificado de excelencia. De la carne a la verdura, del yogur a la pastelería, tu boca se hará agua ante tantos platos por catar directamente en el sitio con la compañía de los alegres madrileños. Y todo regado por algunos de los mejores vinos y cervezas del panorama. Porque en España siempre es un buen momento para tomar algo con amigos.
© Grzegorz Mielczarek / Flickr
© Grzegorz Mielczarek / Flickr


10. Arminius Markthalle, Berlín

Llamarlo mercado sería quedarse corto. Los berlineses demuestran todavía hoy un gran amor por las atmósferas un poco retro y muy bohemias, y en ningún lugar mejor que en este grandísimo y espléndido edificio situado en el barrio de Moabit, en el noroeste del centro. En el Arminius Markthalle hay muchísimas paradas que venden productos frescos y platos preparados (tradicionales o no). Pero también encontrarás rincones en los que comer o tomar algo para matar el gusanillo, acomodado en sofás vintage y rodeado de mesitas de madera, plantas, lámparas de cristal y, si tienes suerte, algún concierto improvisado. ¡Berlín siempre es muy especial!
© Arminius Markthalle
© Arminius Markthalle


11. Mercado Central de Valencia, España

El Mercado Central de Valencia es impresionante y no sólo por la maravillosa cúpula de hierro y vidrio que corona esta estructura. Esta construcción de estilo modernista se empezó a construir en 1914 por Francesc Guàrdia i Vial y Alexandre Soler i March, dos arquitectos que habían trabajado en Barcelona con Domènech y Montaner. Hoy en su interior hay unas 400 paradas en las que podrás encontrar todo lo que tu paladar desee ya que es el mayor centro de Europa dedicado a los productos frescos. Pasea por esta catedral de la gastronomía y disfruta del ambiente auténtico que se respira.

12. Mercado de Colón, Valencia

En la capital valenciana no hay uno, sino dos de los mercados cubiertos más bonitos del mundo. Si el Mercado Central te dejará boquiabierto, el de Colón no hará menos. Esta joya del modernismo en ladrillo rojo, hierro y vidrio, fue restaurado por completo en 2003 y hoy es un parada imprescindible en cualquier ruta cultural o gastronómica por Valencia. Levantado entre 1916 y 1916, es Monumento Nacional y en él se aprecian las claras influencias de Antoni Gaudí i Domènech i Montaner en la obra de Francisco Mora. Si te da el hambre elMercado de Colón es ideal porque es un centro de hostelería con una horchatería tradicional, cervecerías y hasta un restaurante que conviven con una floristería y tres paradas de alimentación tradicional.

Valor, experiencia y otras percepciones


Aunque en ocasiones no lo parezca, el objetivo de un negocio es el de conseguir la satisfacción de su cliente. Y esto, que hemos escuchado tantas veces, no es fácil de conseguir, ni de definir.
Si partimos de que un cliente satisfecho es aquel que ve superadas sus expectativas, tenemos que la satisfacción sería la diferencia entre las expectativas del cliente y la experiencia vivida en el proceso de venta. Por otro lado, la experiencia tiene mucho que ver con el valor percibido por el cliente. Es decir, el cliente percibirá más valor cuantos mayores sean los beneficios asociados a su compra en relación al desembolso económico que tendrá que efectuar.
Parece, entonces, que la propuesta de valor debe construirse alrededor de los beneficios del producto y así es, pero no hay que descuidar la percepción del precio, que puede aumentar el diferencial respecto a los beneficios y, por tanto, ser decisivo en la experiencia de compra y en la satisfacción del cliente.

Percepción del precio y clases de precio

Las percepciones son algo particular de cada persona, que percibe distintas sensaciones frente a una misma situación o estímulo. Incluso una misma persona, en función de la influencia de elementos ajenos a ella, puede tener un mal día, estar cansado, tener calor, etc. y tener, por ello, una percepción distinta a la obtenida meses atrás.
En el libro “Conducta real del consumidor y marketing efectivo”, de Ildefonso Grande Esteban, se citan diez tipos de precios y se analizan sus posibles percepciones, que paso a comentar a continuación.
Precios aceptables. Son aquellos precios que, basados en el conocimiento del producto, los consumidores consideran factible para éste. Esta horquilla de precio será más amplia cuanto más conocimiento general haya del producto. Esta percepción hace que un precio demasiado bajo, o demasiado alto, provoque desconfianza en el cliente y, muy probablemente, impida su venta. 
Precios de paquete. Reciben este nombre los precios que se fijan a un paquete o lote de productos. A pesar de que desde el punto de vista del vendedor pueda parecer una buena oportunidad por el ahorro que supone, la posibilidad de venta decrecerá en función del interés individual del cliente por cada uno de los productos del lote.
Precios psicológicos. Uno de los más conocidos, trata de generar una percepción de precio más bajo al mostrar cifras más pequeñas o estratégicas y aproximadas a la decena o la centena, como 4,99€ en lugar de 5€ o 49,50 en lugar de 50€.
Precios con descuento. Se aplica a los productos cuya venta se quiere incentivar ofreciendo una variación puntual en su precio, ofreciendo precios más bajos, por ejemplo, por comprar determinada cantidad de producto, por hacerlo durante un periodo determinado o por otro motivo que el vendedor considere.
Precios reclamo. Técnica muy habitual en los hipermercados, se anuncia uno o varios productos con un precio muy bajo para atraer clientes, que luego harán el resto de sus compras en el establecimiento. Este procedimiento también trata de generar la percepción de precio competitivo al intentar sugerir que el resto de productos serán igualmente bajos.
Precios de garantía. Generalmente aplicado a servicios, se trata de precios que sólo se hacen efectivos en el caso de que se consiga un resultado determinado. Por ejemplo, una inmobiliaria que cobra su comisión solo en el caso de que consiga la venta del inmueble.
Precios de prestigio. Son aquellos precios que buscan transmitir una percepción de calidad, por lo que deben ser más altos de la media. Es el caso de ciertos servicios como la cirugía o los tratamientos de belleza y de muchas marcas consideradas premium.
Precios de atracción. También muy habitual en servicios, trata de facilitar el primer contacto con el cliente, rebajando su precio. Ejemplo de ello es la primera consulta de un especialista médico o el primer mes en una academia de idiomas.
Precio de líneas de productos. Se llama línea de productos a los distintos modelos y variaciones que un mismo fabricante o vendedor presenta de un mismo producto. En el caso de un vendedor, por ejemplo, sería la selección de planchas de distintas marcas y modelos que presenta a la venta, cuyo precio de línea quedará comprendido entre el más alto y el más bajo. Esta horquilla de precios generará distintas percepciones en función de sus valores más altos, más bajos y la diferencia entre ambos.
Precios complementarios. Se aplica a productos cuya combinación pretende que uno de ellos compense las pérdidas o el escaso margen comercial de otro. Por ejemplo, los teléfonos móviles y sus accesorios.
Como podemos observar, la percepción del precio puede variar en función de la técnica utilizada, haciendo que éste parezca más ventajoso, aumentando la relación entre los beneficios obtenidos y el desembolso efectuado. Como resultado de ello, mejorará la experiencia de compra y, finalmente, la satisfacción del cliente.
La homogeneidad aburre al consumidor, según la neurociencia


A nivel subconsciente, el que compra es el corazón y el cerebro justifica la decisión. Esta es una de las principales conclusiones extraídas durante las jornadas sobre neurociencia aplicada a la experiencia de compra organizadas por IPSOS, que tuvieron lugar la semana pasada en Barcelona y Madrid. Los expertos en Neurociencia de IPSOS presentaron un case study sobre cómo es el comportamiento del comprador ante los lineales de dos grandes marcas de distribución como Mercadona y Carrefourque representan dos realidades en cuanto amplitud y profundidad de gama, y donde la innovación juega un papel diferencial según enseña.
Para ello, IPSOS utilizó en su Shopper Lab toda una serie de técnicas y herramientas de Neurociencia, como el Eye Tracking Glasses, la Biometría y el Tiempo Respuesta Implícita, para medir el comportamiento del comprador ante el lineal.
Las Eye Tracking Glasses, son unas gafas especiales con infrarrojos que permiten conocer qué zonas de cualquier estímulo (lineal, pack, promociones, PLV, etc) atraen la atención del comprador, y determinar hasta qué punto ha habido zonas “ciegas”, es decir, zonas que a pesar de haber sido vistas, no se han mirado, es decir, no se han procesado en nuestro cerebro.
Otra técnica empleada fue la Biometría, donde, mediante el uso de sensores, se conoce el nivel de reacciones fisiológicas del comprador. En esta ocasión, se registra el ritmo cardíaco (Heart Rate), que mide las pulsaciones del corazón, los beats por minuto (BPM) a modo de electrocardiograma, y la conductividad eléctrica de la piel, que monitoriza la actividad galvánica que depende de las glándulas sudoríparas que se encuentran en mayor medida en las puntas de los dedos, donde se colocan los sensores del Skin Conductance.
Por último, a través del Tiempo de Respuesta Implícita se logra establecer el nivel de espontaneidad e interiorización de las respuestas declaradas por el comprador, en base a la velocidad de respuesta registrada. “A mayor rapidez, más intrínseca y asumida es la respuesta dada, o dicho de otra manera, es más de corazón”, explicó Núria Borrut, directora de marketing en Barcelona y responsable de neurociencia de IPSOS España.
La magia del descubrimiento
“A través de las tres técnicas utilizadas, nuestro case study revela que la homogeneidad aburre, y que hay que apostar por la magia del descubrimiento, de la novedad y del cambio, ya que la pérdida de libertad de elección podría limitar el tiempo de exposición, las emociones y la oportunidad de venta” indicaba Borrut.
Así, las pruebas de Eye Tracking Glasses demostraron que un lineal con un amplio surtido de referencias no implica la pérdida de protagonismo de las marcas de fabricante. La biometría descubrió que existían más emociones, de mayor intensidad y duración para esas mismas referencias. Y gracias al IRT, se evidenció que existe en el comprador una mayor diferencia entre la satisfacción real y la declarada, que la amplitud y profundidad de gama están asumidas por el comprador, y que no había diferencias de percepción en cuanto a precios más económicos para ambos escenarios. Es más, el tique promedio de compra (dato directo de la investigación tradicional, derivado del registro de la compra realizada durante el trabajo de campo) fue superior en un entorno con mayor diversidad de referencias y marcas.
Expertos
Estas jornadas contaron con la participación de importantes expertos en Neurociencia y Shopper a nivel nacional e internacional, de la talla de Gill Aitchison, Presidenta Global de Shopper & Retail de Ipsos, Estrella Fernández, neurocientífica y profesora de de EADA Business School, Elissa Mosses, Presidenta Global de Neuroscience & Emotions de IPSOS, y Núria Borrut, directora de Marketing en Barcelona y responsable de Neurociencia de IPSOS EspañaFinal del formulario